Nieve en León

Nieve en León

La maravilla de un copo de nieve,
supera la sabiduría 
de un millón de meteorologistas.
Sir Francis Bacon

Google nos pone al día

Pipi Calzaslargas

Es flipante la fuente de datos de Google... ¡Saben que Pipi cumple 65 años! Me pregunto que aspecto tendrá...Se agradece tener este tipo de información que rompe la rutina y nos hace recordar cosas inocentes... Todavía recuerdo el día que conmemoraban los cuentos de Andersen: ¡chulísimo!¡Felicidades Pipi: estés como estés seguro que sigues siendo GENIAL!

Yann Lepape

Yann Lepape

El fotógrafo francés Yann Lepape es actualmente uno de los nombres con peso dentro de las agencias internacionales de publicidad. Sus trabajos que apuestan por un perfeccionismo extremo, son el reclamo ideal para los anuncios de las marcas comerciales más importantes. Aunque comenzó su carrera como músico, tocando la trompeta y la flauta en distintas bandas de jazz, poco a poco fué abandonando esta su primera profesión por su gran afición a la fotografía, que en el 2003 se convertiría en su proyecto personal y profesional para comenzar a trabajar como fotógrafo freelance.

Deja de esperar

Pereza


Pretextos. —Nunca te faltarán
para dejar de cumplir tus deberes.
¡Qué abundancia de razonadas sinrazones!     
No te detengas a considerarlas.
—Recházalas y haz tu obligación.
San Josemaría Escrivá

Manifiesto de la delgada línea rosa

La delgada línea rosa

1. Queremos localizar la línea finísima y misteriosa que separa lo que funciona de lo que no funciona. Cuando lo consigamos, colgaremos un cartel de “game over” y dejaremos esto.
2. El rosa, el arte, la moda, la arquitectura, la música y el cine serán elementos esenciales de nuestro blog.
3. Cero prejuicios. El rosa es un color democrático.
4. Dirás sí al arte contemporáneo, a los viajes sin destino, a la helvética, a las palomitas con Lacasitos, a los macarrons, a la música que en el pasado te gustó aunque ya no vaya mucho contigo, a prefijos y sufijos tan cool como meta- y -érrimo, al reciclaje, al 2.0, a las derivas urbanas, a las manzanas, a las libretas de bolsllo, al cine de Dreyer y también al de Rosellini.
5. Dirás no a las servilletas de papel, a los paraguas plegables, a los rodapiés, a los comportamientos ortopédicos, a las fotos tuenti, a las gafas de sol en lugares cerrados, a los fuera de escala, a la times roman, a los uuh nena, a los error fatal :out of memory shutting dawn, a los visillos con puntilla y a las modernas que se creen Amelie.
6. Para detectar esta misteriosa línea no hace falta ser un gurú de la moda, ni un consagrado artista, ni un arquitecto vestido de negro, ni tener un exquisito paladar ni llevar una claqueta en la mano.
7. La delgada línea rosa es invisible y espacial, pero tiene textura, color, sabor y banda sonora. Sólo hace falta estar atento, tener una mente elástica y una mirada universal.
8. Queremos viajar, visitar museos y bibliotecas, asistir a catwalks, a conciertos, a ruedas de prensa, twittear, comer con palillos, sacar fotos y tomar notas. Tener pinceles, guías de ciudades, instalaciones y happenings en el salón de casa (pero estudiar no nos parece mal).
9. Lo reconocemos:
Nos gusta el arte, pero las tiendas de los museos a veces nos molan más.
Nos gusta el sushi pero una buena tortilla de patata más.
Nos gusta Blade Runner pero Toy Story más.
Johnny Depp tiene misterio pero una cena con Joaquín Reyes mola más.
Nos gusta la Eames plastic side chair pero nuestro sofá de casa tambien tiene su encanto.
10. Manifiestate!

http://ladelgadalinearosa.wordpress.com/manifiesto/#comment-644

Perdóname por ir así buscándote...

Perdón

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste

la nueva criatura que tú eres.



Pedro Salinas

INVICTUS

Mandela

Desde la noche que sobre mí se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen
por mi alma invicta.

Caído en las garras de la circunstancia
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.

Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma


Hace unos días volví a ver la película de “Invictus” de Clint Eastwood. En un momento del filme, Nelson Mandela le envía, de puño y letra, un poema al capitán de los Springboks, Francois Pienaar, que le sirvió como sustento espiritual en sus años de prisión. El poema citado se llama “Invictus” (título del filme) y fue escrito por el poeta inglés William Ernest Henley, nacido en 1849.

Es más que interesante la historia detrás del poema. La infancia de Henley fue complicada: sufría de tuberculosis que afectó sus huesos de tal modo que, a los 12 años, debió soportar la amputación de su pierna izquierda por debajo de la rodilla. No obstante, la mutilación no menguó su buen humor y energía. Sus amigos lo recuerdan como un hombretón, brillante, inteligente, con una barba rojiza y una risa contagiosa, colgado de su muleta.

Uno de sus amigos literarios, Robert Louis Stevenson, confesó que se inspiró en Henley para su personaje Long John Silver, el marino con pata de palo de su célebre “La isla del tesoro”.

Los problemas de salud afectaron a Henley toda su vida. Trató de ganarse la vida como periodista, pero su vida cotidiana se veía interrumpida por largos lapsos de internación en el hospital.

Fue en uno de esos momentos, en el que se planteó la necesidad de amputar la otra pierna para salvarle la vida. Henley se opuso a la recomendación y se trató con el cirujano Joseph Lister, que experimentaba un revolucionario método de tratamiento: esterilizar los instrumentos con ácido fénico y utilizar guantes limpios estériles. (Como dato adicional: el nombre del enjuague bucal conocido comercialmente como “Listerine”, es un homenaje a Lister). Aunque el tratamiento no tuvo un éxito completo, evitó la amputación de la pierna que le quedaba.

Henley falleció a los 53 años y fue enterrado en el mismo cementerio que su hija, que también tuvo su cuota de celebridad por la literatura: ella era la niña que llamaba a J. M. Barrie como “Fwendy” (en vez de “friendy”) que inspiró al autor de “Peter Pan” para crear a su personaje Wendy.

“Invictus” fue escrito por Henley en 1875 y publicado trece años después, en un libro de versos, sin título, agrupado con otros poemas. El título en latín “Invictus” fue agregado en una recopilación de poemas de Oxford por Arthur Quiller-Couch en 1900. Henley escribió el poema en una cama de hospital, en esos oscuros tiempos en los que se debatía contra la amenaza de una nueva amputación para salvar su vida.