¿Comunicarse?




Comunicar es transmitir
pero también entenderse,
si el mensaje no se entiende
¿de que sirve el gesto, la palabra o la mirada?
y es que todos podemos no percibir nada
si la intención está dañada.

¿Quien no dijo alguna vez, palabras sinceras
 que fueron mal interpretadas?
¿Quien no hizo un gesto de amor,
que se recibió sin calor?
¿Quien no pidió perdón,
y se encontró con un paredón?

Todo el mundo habla de comunicarse
miles de power point, wasap y blogs intentan expresarse,
pero sólamente en algunos puede hallarse
el mensaje que llega hasta el corazón


Clara Schumann concierto en Google

 
 



Clara Schumann, afamada pianista nacida en 1819, celebra hoy, 13 de septiembre, el 193 aniversario de su nacimiento. Por este motivo, el motor de búsquedas Google ha querido dedicarle su doodle de hoy.

Casada con dos importantes compositores de la época, primero con Robert Schumann y luego con Johannes Brahms, e hija de pianistas, Clara Schumann fue considerada una de las llamadas niñas prodigio de la época. En el afán de su padre por convertirla en una gran concertista, la pianista recibió también clases de canto, violín, instrumentación, contrapunto y composición. Con tan solo 11 años dio su primer recital y al año siguiente ya recorría todo París con sus conciertos en una exitosa gira.
 
Aunque no compuso demasiado, las obras que se conservan de ella son de una calidad excelente, llegando al nivel de grandes pianistas de la época como Franz Liszt o Sigismund Thalberg. Además, fue admirada por músicos como Frédéric Chopin.
 
A pesar de que en el ámbito profesional Clara Schumann cosechaba multitud de éxitos, la vida no se lo puso nada fácil. Sufrió la separación de sus padres, el drama de perder prematuramente a varios hijos, el intento fallido de suicidio de su marido y su posterior muerte. Aún así, la artista poseía una gran fortaleza que le permitió hacer frente a todo y, pese a sus constantes problemas de autoestima, logró coronarse como una de las mejores compositoras e intérpretes de piano del siglo XIX.
 

Dos pequeñas alas





¿Sabías que nací con dos pequeñas alas?
me di cuenta el día en que los demás no reían y yo no lloraba
sólo tenía una idea: devolver la sonrisa a sus caras.

Nunca he llegado a tocarlas
pero se que me acompañan y me salvan.
Me permiten sobrevolar
y no tropezar;







La verdad

 
 
 
 
Las verdades más sencillas son aquellas
a las que el hombre llega más tarde

Ludwig Feuerbach