El sueño: la última cena en el mejor restaurante del mundo

El sueño: la última cena en el mejor restaurante del mundo

La música y la comida llevan tiempo relacionadas. Desde las tragedias griegas, que se acompañaban de sendas comilonas, pasando por las óperas de Wagner, y sin pasar de largo cualquier banquete de boda, que no se concibe sin una orquesta de fondo. Eludir al gusto y al oído para provocar un sentimiento es algo ya muy conocido. Es tan familiar que hay alimentos que nos provocan escuchar cierta música, como el tequila a las rancheras, por ejemplo. Por su parte, la cocina «molecular» desde hace unos años busca despertar otros sentidos, no solamente el del gusto: el olfato, la vista, el tacto en la lengua e incluso el oído.

Ayer en Barcelona, lo mejor de esta cocina, el Celler de Can Roca -que acaba de ser elegido el mejor restaurante del mundo-, unió sus fuerzas al artista visual Franc Aleu y a la productora Mediapro para concebir una cena-ópera que significara un viaje completo a través de los sentidos. Provocarlos uniendo fuerzas, como se ha hecho siempre desde las artes, pero aprovechando las últimas tecnologías.

El escenario fue una sala rodeada de pantallas, proyectores y cámaras en el centro de Barcelona. Los asistentes, doce personalidades de diversos ámbitos: el poeta Rafael Algullol, la actriz Freida Pinto, el chef Ferran Adrià, el artista Miquel Barceló, el teórico gastronómico Harlod McGee, el director de orquesta Josep Pons, entre otros, un antropólogo, un médico, una directora de cine, una física... Es una sinergia entre diversas corrientes artísticas: ópera, gráficos, diseño, gastronomía, cine, literatura. La «performance» consiste en una cena de 12 platos amenizada por una ópera también de 12 actos que intenta emular diversos objetos, acciones, estados y sentimientos cotidianos: la luna, la muerte, un viaje, leer, enamorarse, la creatividad, las serpientes, la vida...

¿A qué sabe el dolor? ¿Cómo se sentiría un trozo de luna en la boca? ¿Y en la piel? Estas y otras interrogantes se tuvieron que hacer los cocineros Joan y Jordi Roca, así como su equipo (liderado por Nacho Baucells, jefe de cocina del Celler), para diseñar los 12 platos que se comieron ayer. Y los músicos, los diseñadores de la vajilla, los dibujantes gráficos, los escritores. ¿Cómo se escucha la piedad? Sergi Caballero, Albert Pla, Silvia Pérez Cruz, Albert Guinovart, entre otros compositores, participaron en la creación de canciones que provocaran una emoción y maridaran con los dibujos de Franc Aleu, que proyectaban los robots de Roland Olbeter.

El trabajo de más de 60 artistas ha sido necesario para montar la cena, que duró poco más de tres horas. Varias ciudades ya han mostrado interés por que la «performance» aterrice en su territorio. Si no fuera poco, a todas las corrientes artísticas se une el candor y las ocurrencias propias de una cena. Aunque al principio los doce comensales estaban un tanto rígidos, la mayoría de ellos se conocieron ayer mismo, conforme la cena se fue desarrollando, la conversación fluyó.

El menú Cuando el paso de las imágenes y el ritmo de la ópera fue subiendo de tono, también así los sabores de los platos: esfera de trufa blanca y negra y destilado de tierra, serpiente de angula ahumada con angulas cocidas, pechuga de pichón con mole y rosas a la brasa, oca a la royale y gotas de sangre de remolacha. Los vinos también fueron in crescendo. Uno de los que más llamó la atención entre los asistentes fue un Marqués del Riscal de 1945 que, por su añada, explicó Josep Roca, emula el «dolor y uno de los peores momentos que la humanidad ha vivido».

A partir de la experiencia, tanto de preproducción como de la cena misma, se realizará una película y un libro. Cuando parecía que la cocina no podía reinventarse, llegan los hermanos Roca. «Hoy hemos visto el nacimiento de la comida-comunión, una unión de todos los sentidos, las emociones y una unión muy fuerte entre los comensales», explicó Joël Candau, antropólogo francés invitado a la cena.

http://www.abc.es/viajar/restaurantes/20130507/abci-sueno-roca-201305070955.html

¿Sumas?

mensaje
 
Puedes encontrar un mensaje interesante en un lugar insospechado: caramelo, bombón, azucarillo...
La conclusión es clara para sumar en la vida tienes que hacerlo con una cierta dulzura. En la vida el que suma, es el que alienta.
 
Todo el mundo suele leer con interés estos mensajes fortuitos. La letra impresa tiene gancho.
 
"La vida exige a todo individuo una contribución,
y depende del individuo descubrir en que consiste"
 
La verdad, es que no está mal para un sobre de azúcar que te encuentras por sorpresa a las cuatro de la tarde. Te tomas un café y sigues tirando del carro con ganas de contribuir.
 
Google me ayudó a saber que el pensamiento es de Viktor Frankl. ¿Quién le iba a decir a este neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la Logoterapia, que sobrevivió en varios campos de concentración nazis, que llegaría hasta nosotros en un sobrecito de azúcar?
 


Zurbarán, el mejor diseñador español


Zurbaran, el mejor diseñador español


"Elio Berhanyer apareció por sorpresa a recibirme en el andén de la estación de Córdoba, iba vestido de blanco impoluto, sonriente y con unas preciosas varas de nardos silvestres en la mano. 'Las he visto esta mañana, el campo estaba precioso, y como sabía que no tendrías tiempo para ir a verlas, te he traído un pedacito del campo para ti'. Ese es Elio, meticuloso, detallista al extremo y siempre pensando en agradarte".
Esta anécdota de Hannibal Laguna retrata en unas líneas a Elio Berhanyer y es la mejor introducción para rendirme ante sus 68 años de creación y a su último proyecto, la exposición homenaje a las Santas de Zurbarán. El 'creador' cordobés, "no me gusta la palabra modisto, ni diseñador. Soy creador, modisto era Balenciaga que cortaba, cosía y probaba". Me recibe en su casa –moderna, blanca y con vistas al Museo del Prado- emocionado con su último proyecto, 'Santas de Zurbarán. Devoción y Persuasión', una exposición de trajes inspirados en las santas y ángeles del pintor, que se inaugura el 3 de mayo en Sevilla. "Habré hecho 30.000 trajes en toda mi vida, he vestido durante 14 años a la reina Sofía, a Ava Gardner, a mujeres altas, bajas, delgadas y gordas... He presentado mis colecciones en todas las ciudades del mundo y ahora lo echo de menos. Tengo 84 años y no puedo hacer proyectos a largo plazo porque sé que las cosas se acaban y el proyecto de las Santas lo acojo con ilusión".
Este es el penúltimo trabajo de Elio y aunque él en broma diga: "llevo exactamente ochenta y ocho años en la moda", lo cierto es que son 68 los que lleva creando y aunque cerró su taller, sigue activo. "No he ido al colegio en mi puñetera vida pero tengo mi cátedra en la Universidad de Córdoba, también me piden conferencias o este proyecto de las Santas".
Con su medalla de oro de Andalucía colgada al cuello asegura que a veces tiene dudas sobre si es más andaluz que madrileño. "Estuve 70 años sin pisar Córdoba porque allí asesinaron a mi padre y tenía muy malos recuerdos de la guerra. Años más tarde, Córdoba me recibió como Ítaca recibe a Ulises".
¿Por qué y cómo Zurbarán? "Zurbarán es el diseñador más grande que ha tenido España porque los trajes que llevan sus santas en sus cuadros no existieron nunca. Se los inventó en su estudio sevillano con telas que hizo traer de Venecia porque en España, en el siglo XVII, no se producían esas sedas tan maravillosas que las tocas y oyes crujir porque están vivas".
La idea de esta exposición parte del Alcalde de Sevilla que nombra a Benito Navarrete como comisario. En verano de 2012, Benito delega en Elio Berhanyer la responsabilidad de elegir a los diseñadores que le acompañan en la recreación de los trajes de las santas. "He elegido a once diseñadores reconocidos: Hannibal Laguna, Pedro Moreno, Ana Locking, Torreta, Ágatha Ruíz de la Prada, Schlesser, Duyos, Victorio y Lucchino, Modesto, Montesinos, más ocho alumnos de mi cátedra cordobesa. Cada uno ha tenido que hacer una versión de la santa que le ha correspondido. Es un reto porque yo creo que el diseñador más importante que ha tenido España ha sido Zurbarán, luego Fortuny y el tercero Balenciaga. Ese es mi orden".
La exposición se completa con "la visión de los cuadros originales de los que han salido las santas". Las Santas que estarán expuestas en Sevilla, junto a los trajes, vienen de The National Gallery de Londres, el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, el Museo de Bellas Artes de Sevilla, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, la Colección Masaveu de Oviedo, el Musei di Strada Nuova, Palazzo Bianco de Génova y el Museo Carmen Thyssen de Málaga. Y se corresponden con: Santa Dorotea, Santa Engracia, Santa Bárbara, Santa Matilda, Santa Inés, Santa Marina, Santa Eulalia, Santa Catalina, Santa Isabel de Hungría, Santa Úrsula, Santa Eufemia, Santa Isabel de Portugal, Santa Catalina, y Santa Margarita de Antioquía.
Elio en pildoras
Santa Isabel de Portugal del Prado y Santa Casilda del Thyssen, son las dos santas que inspiran a Elio Berhanyer.
"He utilizado sedas lisas intentando acercarme al espíritu de Zurbarán. El de Santa Casilda es el que vistió Eva Yerbabuena para bailar en la inauguración.
"En la época de la Alta Costura, se usaban unas telas gruesas que ya no se fabrican, unas telas que oías crujir. Esa es la sensación que transmiten los cuadros de Zurbarán".
"A cada diseñador se le repartió su santa, excepto a Agatha, que se pidió a Santa Águeda".
"Los viernes soy árabe, los sábados judío y el domingo cristiano. Llevo el solideo como homenaje a mi tierra porque es una prenda que usan las tres religiones. En Córdoba convivían las tres culturas pacíficamente y los tengo en todos los colores, excepto el rojo de los cardenales".
"Yo soy muchos porque cada persona te ve diferente y todos esos soy yo y soy feliz porque me quiere todo el mundo, ese cariño es lo más hermoso que tengo".
Exposición 'Santas de Zurbarán. Devoción y persuasión'. Espacio Santa Clara, Sevilla del 3 de mayo al 20 de julio

¿Ella?

Ella
 
 
No sabía Ella, que un objetivo estaba pendiente de su gesto.
No predecía nadie, que al mirarla todos coincidieran en su belleza.
Ni conocía a los que desde este blog, se encontrarían también con Ella.
Miraba tranquila, despreocupada, serena,
sin saber que hoy, viajaría por la red, un uno de mayo.
En su equipaje lo llevaba todo, pero no había sobrepeso,
en su billete un montón de destinos abiertos,
tu corazón y el mío
que hoy la han descubierto.